Sobre esta jornada
El duelo no tiene calendario. Por eso los tres primeros días son solo para llorar, con los salmos que lloran contigo. Después viene Jesús ante la tumba de un amigo, en lágrimas. La esperanza llega, pero a su tiempo: la resurrección, y el día en que Dios mismo enjugará los ojos de los que quedan.
Este contenido es devocional y no sustituye la atención médica o psicológica profesional. Si estás en crisis, busca ayuda especializada de inmediato.
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